Tan ruín es una despedida, sin palabras, solo diste la vuelta y no dejaste ningún rastro, solo aquél que se encierra en mi cuarto, en mi cama, conmigo y mi corazón.
Aquéllas risas, aquéllas lágrimas, aquéllas palabras de aliento, aquéllas noches.
¿Qué puede hacer mi corazón? Solo sollozar tu adiós, una herida se volvió a abrir, me siento vivo de nuevo, es una de las maneras en qué el ser humano se da cuenta que vale, ¿qué vale un ser humano sin vivir esto? Yo digo que esto es un pedazo de la vida, la cual muchas personas no entrarán y algunas no las vivirán, esto te hace sentirte vivo, hoy me siento mal, pero minuto a minuto, así como entraste, te irás, solo queda conmigo aquéllos recuerdos.
El recuerdo en el cuál las lágrimas cayeron sobre tu piel, aquél movimiento de las manos alejandose de mi cuerpo y sentir como te diste la vuelta, sin decir una sola palabra...