Tu lenceria rosa [anterior entrada].
Estábamos en su cuarto, un cuarto chico, de color blanco las paredes, con un azul fuerte en el techo, del lado derecho tiene un espejo grande que el marco es del mismo color que el techo, un buró moderno, enfrente de nosotros un mueble donde supuse guarda su ropa interior, encima de ese mueble una televisión, pantalla plasma de 42” de marca Daewoo, de mi lado izquierdo, ella, que aún estaba despierta y solo estábamos callados, del otro lado una computadora, ya viejita, pero con su respectiva mesa, todo bien ordenado, un buró y una lámpara color blanco moderna.
No sé, los hombres después de recibir un sexo oral, por lo regular no besamos a la chica de nuevo, pero la chica estaba ganosa aún y yo quería y podía darle lata otra vez, le besé la espalda, despacito y mis manos le daban un pequeño masaje en los hombros mientras yo continuaba la marcha sobre sus nalgas, que están voluminosas y que tiene una cinturita rica.
– ¡Detente! – me menciono, con voz de mando y autoridad, intuí la orden – quiero que me des sexo oral de nuevo!
Accedí a la petición, me coloqué entre sus piernas y le empecé a dar sexo oral, se retorcía, los líquidos de su vagina florecían de nuevo, yo intentaba lamerle todo el líquido que le estaba saliendo, pero me era imposible, se veía tan excitada, que me pasé un rato a su vientre, abdomen y pechos, cuando le toqué y besé los pechos, sentí que la chica respiraba hondo y sentía en ese preciso momento un orgasmo, no tenía unos pechos grandes, si no pequeños, pero no me quejaba de eso
– Penetrame, penetrame – sollozaba con lujuria – por favor, penetrame.
Con la mano derecha recogí y abrí otro condón, me lo puso ella, con la boca, eso es ser experta en la felación, continué e introducí mi pene, que es largo y delgado, de tamaño estándar, pero no basta el tamaño de la mano, si con la lengua puedes hacer que su mundo sea un éxtasis de placer.
– ¿Así? ¿Más rápido o lento? – le preguntaba susurrándole al oído derecho.
– Rápido, rápido – Mencionaba ella.
Le agarré sus piernas, las pusé en mi pecho, doble mis piernas, para quedar hincado e inicié suavemente la penetración, mientras el ruido era un shuck shuck, característico de esa posición, se lo hacia rápido pero disminuía en bastantes ocasiones.
– Me vengo, me vengo – Ululaba ella.
Eso al ego de un hombre, lo hace sentir un ser maravilloso, aunque seas el ser más mangante de toda la tierra.
La besé, no me importó la leyenda urbana de porque besar cuando ya la chica se ha tragado tu esperma y dado sexo oral, regresé a la posición de misionero; en realidad esa chica me atrae, pensaba, le acariciaba el cabello y se lo olía, ella me sujetaba de los brazos, tocándome los triceps y bíceps, me tocó las nalgas, sentí que rasguñaba mi espalda, yo dejé que lo hiciera.
– Ponte de lado – le mencioné – y abre las piernas
En ese instante me pusé atrás de ella, por Dios, que gran culo tiene, me excitaba tanto ese par de nalgas, ya se olía el olor a sexo, no se definirlo, pero es rico sentirlo, cuando introducía mi pene, en su pepa, también con la mano izquierda le masturbaba el clítoris, ella también hacia movimientos contrarios a los míos para que el movimiento fuera más profundo.
Con una habilidad ella se pusó sobre mi, me montó dándome la espalda y con verdadero pundonor se subía y bajaba, estaba tan delicada, tan metida en lo suyo, que es cuando uno puede hacerle a la mujer lo que uno quiera, así que me senté mientras ella todavía seguía en sus movimientos y le empecé a morder fuerte la espalda, no me decía nada, solo se movía más y sentía que se retorcía no de dolor, sino de placer…
– Ahí viene otro orgasmo, si, si, siiiiii – ahogó la voz de lascivia –
En ese mismo instante me vine, sudados, abrazados, nos quedamos dormidos, no sé cuantas horas dormimos juntos, pero al levantarme, ya temprano el domingo, escribí en una tarjeta, un mensaje y se lo dejé del lado superior derecho del monitor…
El mensaje fue claro:
– Pronto nos volveremos a encontrar, es un excelente fin de semana, un beso, Armando…
, me siento Abrumado¿Armando?, ttsss, ¿de qué libro rosa sacaste la historia? xD

De ningún libro
daniel. ¿querías que pusierá tu nombre? Es un relato, tendría que haber sacado un nombre…

esto fue mucho mas romatico del anterior, esta padre, sigue escribiendo tus fantasias, aventuras o lo que sean.
besos buen dia

:O
:X
:|
Asi quedé jejejeje

No.. pero pues pensé que era experiencia personal xD
Me chamaqueaste :(

Siempre he dicho que me gustan tus relatos … =)
Saludos =***********

estas creandome adicción wenón jejejeje me gusta leerte
